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jueves

Chet Baker




Una voz calida y una manera de tocar la trompeta muy suya, a mí que la trompeta siempre me ha resultado difícil de aceptar, en este caso, el de Baker se me hace fácil y tremendamente familiar. Me hace pensar que durante mi infancia, esa parte de la vida de uno, en la que los sentidos van grabando con la agudeza de su recién estrenada sensibilidad, una a una, las cosas que pasan a nuestro alrededor, guardando sonidos, colores, olores, caricias… Estuve calculando: Chet Baker consigue fama internacional por los años 50, en el 55 que es cuando nací, ya podría haber llegado a casa en un disco o quizá… me imagino: yo dando agu, agus, mientras que mamá me levanta de la cuna para colocarme cerca de su pecho, tomará asiento en ese lugar cómodo que ya tiene destinado y me acercará su pezón suave y perfumado y yo daré un brinco de alegría porque es el momento de sorber ese liquido delicioso que tanto bien me hace y pondré las manitas para sentir ese tacto tibio y suave de su pecho cargado. Por algún lugar de la casa estará sonando estas canciones, a lo mejor es simplemente una radio por allí emitiendo lo ultimo de un tal Chet Baker.
Cuando lo encontré, de eso ya hace algún tiempo, el timbre de su voz me transportó, no sabía a donde, pero fue fugas y rotundo a la vez, me trasladaba…Supuse que me gustaba como a muchos había gustado y formé parte de sus admiradores sin más. Luego vino el sonido de su trompeta y esa singular forma de tocarla, lejos de toda estridencia que en tantos trompetistas de jazz a veces se les daba en un afán de buscar la nota no escrita, el verbo musical dicen algunos, en fin… en Baker encontraba que tocaba con una delicadeza especial, algo así como para no alterar la lactancia de un bebé. Seguí escuchándolo y hurgando entre sus canciones, era como buscando algo, una pulsión que me alentaba a escuchar más de su música, en cada canción iba encontrando un eco que rebotaba en mi archivo interior, quizá apenas eran unas pocas notas, la vocalización de unas palabras que además no entendía. Generalmente me gusta traducir las letras del ingles y confirmar todo el sentido de las canciones, en este caso no necesitaba de eso, me transportaba igual, ya tenía la asimilación esencial y básica en el disco duro.
En su biografía busqué, no sabía que datos estaba buscando, pero así supe que fue hijo de músicos y por lo tanto la música formó parte de él como un gen más, cantó de niño en coros de su pueblo y que muy joven dejo los estudios para alistarse al ejercito y ver mundo tocando en la bandas militares. Sensible y rebelde, el jazz fue su medio por donde sacar lo que tenía que dar, a cambio recibió la peligrosa fama. Se engancho a las drogas como casi todos los de su tiempo, mujeriego, caótico y grande en cada concierto y grabación que hacía por todo el mundo, encarcelamientos y expulsiones añadidas. Solo que una vez, a los 37 años se vio envuelto en un lío de traficantes e impagos, recibiendo una paliza donde le rompieron los dientes delanteros, su larga cuesta abajo empezó allí, no sin antes dar muestras de históricas apariciones y grabaciones, un estrella que se va apagando con su propia combustión, hasta que un día se tira por la ventana de un hotel, estaba completamente lleno de heroína.
Como se ve, no es historia para lactantes y lo que yo andaba buscando era esa canción que me acompaño mientras me atiborraba de leche materna. Lo sigo haciendo y tengo ya varias candidatas; Será cosa que un día mi resorte tire y entonces sabré cual es el nombre de la canción, de momento las candidatas son:

Time after Time

My funny Valentine

The thrill is gone

Embraceable you

Let’s get lost

Almost blue

Y get along without you very well